Dulce como el azúcar
Profunda como el mar
Mi mundo gira en torno a ti
Y lo eres todo para mí
Tus cabellos dorados
Tus ojos admirados
Tus labios de miel
Mi mayor debilidad
Una lágrima por tu mejilla
Un adiós acompañado por dolor
Todavía me queda tu olor
Pero la herida sigue abierta
Anhelo encontrarte un día
Como aquella tarde de verano
Caminar tomados de la mano
Unir tus labios con los míos
Escribo ahora esta poesía
Con los recuerdos de ese día
Y en mi mente resuena el “Te amo”
Que te dije y te aseguro, no fue en vano.
Preciso.
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