Escribo de nuevo, quisiera seguir haciéndolo toda la noche y mañana llegar con unas ojeras tremendas al colegio. Tengo tanto que hablar, de mí y de ti.
Pienso en ti, como siempre, me hago las mismas preguntas que me hice en la entrada anterior, cuestiono mis motivos y al mismo tiempo recuerdos todos esos tiempos felices de hace un buen tiempo ya. ¿Dónde quedó eso? Extraño a la antigua tú, y extraño también al antiguo yo, tal vez si uno de los dos regresa, el otro regrese junto a él, pero a este punto ya no creo nada.
Hoy agarré mis emociones y las tiré por la ventana, desaté todo, escribiendo, gritando, llorando. Hoy delimite etapas, mañana empiezo una nueva, sin sentimientos, sin la posibilidad de salir lastimado. A este punto no tengo ganas de nada. Estoy en mi peor momento en un largo tiempo. Soy demasiado susceptible, siempre lo he sido.
Extraño cada recuerdo, cada conversación, nada es tan bueno como fue el pasado.
No puedo seguir más, hoy estoy destruido.
Aquí muere mi sufrimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario