19.3.11

Paradigmas

Para un momento, detente en el tiempo, deja que todo siga su rumbo, que el viento roze suavemente tu cuerpo. Piensa, cree, sé.
¿Lo que vemos es lo que de verdad es? ¿Es acaso todo solo una interpretación? ¿Existes?
No sé, y tú tampoco. No me importa la verdad, estoy vivo y vivo una vida, sea paralela, real o ficticia, la vivo y es lo único que me interesa.
Cada día que pasa es un día que no vamos a recuperar jamás, por más que intentemos todo, ya pasó. Míralo de esta forma: la persona X tuvo un martes de mierda, ya, perdió un día, pero si el miércoles, jueves y viernes sigue lamentándose por lo que sucedió el martes, son cuatro días perdidos, ¿Verdad?
Entonces, ¿Qué es más rentable? ¿Perder un día o cuatro o hasta más? No creo que haya necesidad de dar la respuesta, es algo obvio.
"Aprovecha el día"
Suena tan simple, no lo es.
Es difícil mirar al pasado con desdén y olvidarse totalmente de este.
"Mira el pasado con una sonrisa porque sucedió y vive el presente sin dejar que interfieran hechos pasados."
Quería reflexionar un poco sobre el pasado y el presente, retomar esa frase, Carpe Diem.
Me siento frente a la ventana abierta de mi cuarto, ropa suelta, una guitarra entre brazos y un nextel con uno que otro mensaje entrante. Desde aquí todo se ve más claro, una nueva perspectiva.
"Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo"
Pienso en esa frase, que tan cierta puede ser.
Una gran brisa de aire entra por la ventana, desafino una nota, no me importa la verdad. Escucho mis pensamientos, parecen tan simples a primera instancia, y no sé porque no lo son entonces. Me doy cuenta que le damos demasiadas vueltas a asuntos tan simples. Carpe Diem. Aprieto el interruptor, apago los sentimientos y la esencia del día se desvanece. Dejo la uña a un lado y prendo la computadora, empiezo a escribir la entrada, justo me dan ganas de escribir de ti y en este mismo instante, como si fuera al friamente calculado, suena el nextel y me llega un mensaje tuyo. Curiosa coincidencia. Respondo no como lo hago siempre, hay algo diferente, la pequeña reflexión de hoy me hizo pensar. Una frase que te puede decir tantas cosas.
El cielo blanco oscurece la ciudad y también mis pensamientos. Detesto en realidad estos momentos. Me siento tan diferente, tan poco "yo". Podría dejarlos de lado y seguir como siempre, pero "seguir como siempre" jamás funciona. Todo lo que escuchas te hace cambiar, quieras o no. "Tú mismo lo dijiste, hacer lo que has estado haciendo nunca funciona". Supongo que es verdad.
Al final todo terminará igual. Pienso un poco más. Retomo de nuevo los malos hábitos que jamás traen frutos. ¿Tengo entonces una visión equivocada?, ¿O son los demás?.
La verdad siempre he tenido un paradigma, y ahora que lo pienso bien, nunca ha funcionado de la manera que he querido. Decidí cambiarlo, cambiar todo, pero ¿y si es peor que el anterior? No quiero descubrirlo de la mala manera. Solo me queda una opción, mezclar ambos paradigmas y ver que sucede. El tiempo me lo dirá. ¿Si tampoco funciona esto? ¿Es culpa de mis paradigmas o sucede gracias a otros? No lo sé, y no quiero saberlo.

Cierro la conversación de una manera ajena a como iba. La manera que siento en realidad. Me molesta adoptar esta posición, pero si no lo intento no sabré jamás que pudo haber pasado.
Miro el reloj, son casi las 6, pensamientos sobre ella dan vueltas incesablemente en mi cabeza, no quiero dejar de pensar en ella, pero sé que entre más lo haga, mas daño me estaré haciendo. Aquí termina esta rara entrada, no sé porque la escribí en realidad, tenía que soltar ese "algo" que me comía por dentro. Me veo, me siento algo raro, pienso en lo que hago, pero sinceramente, no sé que hago.

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